edrogas

Prevención escolar del abuso del juego de apuestas

El programa QTJ? es una intervención preventiva de ámbito universal dirigida a adolescentes de ambos sexos. Las dinámicas y actividades desarrolladas en las sesiones, los contenidos y la terminología utilizada permiten su aplicación en un rango de edades que va desde los 14 a los 17 años.

Corresponde hacer aquí una reflexión sobre la edad a la se debe comenzar a prevenir el juego de apuestas. Considerando que los estudios sobre prevalencia del juego en adolescentes detectan un aumento del juego a partir de los 15 años (Lloret, Cabrera et al., 2018; García, 2015; Kong, et al., 2013) y que las primeras experiencias pueden significar una oportunidad para consolidar las actitudes favorables hacia el juego de apuestas, es deseable comenzar la prevención a los 14-15 años.

El objetivo es fomentar una actitud crítica y contraria a las apuestas antes de que se den las primeras experiencias, lo que ayudará a retardar la edad de inicio, evitando o reduciendo la presencia de creencias favoirables al juego, como son las expectativas de éxito y la baja percepción del riesgo.

Desde una perspectiva de sexo, los estudios epidemiológicos corroboran un evidente dimorfismo sexual de la conducta de juego de apuestas. Los chicos juegan más que las chicas, y esta diferencia se incrementa conforme aumenta la frecuencia e intensidad. Llegando los chicos a multiplicar por cuatro a las chicas en el juego de riesgo y problemático. Estas diferencias afectan a la percepción del juego y sus consecuencias y son evidentes en las motivaciones y expectativas de juego. Somos conscientes de que no resultaría ni apropiado ni práctico implementar un programa diferente según el sexo del grupo participante, no obstante este aspecto debe ser tenido en cuenta en el proceso formativo de quienes aplican el programa.

El objetivo general del programa es reducir la prevalencia de juego de apuestas en los menores. Para ello se plantea un triple nivel de alcance: evitar que comiencen a jugar, retrasar la edad de inicio y evitar que aquellos adolescentes que ya han comenzado a apostar  aumenten su frecuencia e intensidad de juego. Teniendo en cuenta la fundamentación teórica expuesta, y asumiendo los preceptos de la TAP (Ajzen, 1991) por los que la intención es el mejor predictor de la conducta de juego, la reducción de la intención de juego es así  mismo un objetivo general.

Más allá de la propia conducta a evitar o reducir, los objetivos intermedios de las intervenciones preventivas se definen por los factores predictores o factores de riesgo que pretenden reducir. De esta forma, la primera sesión tiene como objetivo reducir las creencias  motivacionales y actitudes a favor del juego. La segunda sesión está enfocada a identificar sesgos mentales que alimentan la ilusión de control y nos llevan a tomar decisiones equivocadas. El objetivo de la tercera sesión es identificar las tácticas manipulativas de los mensajes publicitarios y fomentar una postura crítica ante ellos. En la cuarta sesión se entrena y refuerza la autoeficacia para resistir a la presión de grupo.

Descargar pdfDescargar Manual del programa

Esta web utiliza cookies. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso.
Más información

Copyright © 2017 e-drogas, Todos los derechos reservados.